Gemma es para muchos una hermana mayor. Siempre concediendo entrevistas y formularios, jamás le negó a nadie un beso o una fotografía en color. Apenas se despierta coge rápidamente el teléfono y marca aleatoriamente números cada día diferentes:
-¿Oiga? ¿Quién es?
-Jsjsjsjsjsjs...- se ríe con disimulo, entre avergonzada y divertida. Después alisa su colección de peluches, cuelga y se estremece, pero no suele arrepentirse. ¿No es carismático?
Gemma es inteligente hasta en los puentes de la Constitución, ocasión que utiliza para hablar con Suárez y comentar jovialmente artículos que esconden dobles sentidos o vacíos legales.
En la moneda está inscrito: "Alfonso XIII. Por la Gemma de Dios". Los ciudadanos de finales de siglo XIX acordaron abreviar el mensaje para que cupiera la fecha.
Esta trivial acción ha dado lugar a disputas entre la mayoría de los historiadores y catedráticos, que desmentían el texto. Supuestamente, la "G" venía a decir "Gracia", pero vaya usté a saber.
| La moneda se devaluó tanto que se usa como alimento para ganado industrial. |
